lunes, 19 de noviembre de 2007

En el Parque del Este















Para quienes como yo no conocemos más Ferias del Libro que la de nuestra revolucionada capital, habría sido un falso esnobismo deambular por el Parque del Este comparando Filven con las Ferias de Guadalajara, Madrid, Bogotá o Berlín. Pero paseando del pabellón Che Guevara al Martin Luther King, del Salón José Martí al del Alba, imposible no evocar pasadas ferias del libro en Caracas, aquellas donde la literatura era la protagonista. Hoy el protagonismo sin máscara es la ideología chavista.
En noviembre del 2007, hasta los empleados del parque estaban uniformados con la franela roja del Sí a la Reforma. En Filven no hubo el mínimo pudor en disimular la campaña del Gobierno para las elecciones que se avecinan. A todo el que llegaba se le extendía el folleto: “Avances y beneficios de la Reforma Constitucional”.
Sin contar afiches y panfletos de propagandas gubernamentales por doquier, y stands en ubicación privilegiada entre los que se encontraba el del Ministerio de Relaciones Exteriores proclamando a la Venezuela “pacifista y antiimperialista”, y a su canciller Nicolás Maduro, como adalides del tema del Cambio Climático(qué tupé, cuando en Venezuela la gasolina es más barata que el agua), además de un stand de CONATEL con una televisión prendida donde el ministro Jesse Chacón hablaba sin parar, y otro del BCV con una pantalla plana explicando a punta de doñitas haciendo mercado con un monedero, de cómo se va a repotenciar la economía venezolana en enero gracias al bolívar fuerte.
















Sin duda fue una feria mediática, las cámaras de Telesur y de VTV estaban presentes en todos lados y en la Casa del Alba se proyectaban en una televisión filmes de la cinematografía cubana, conciertos de la Nueva Trova, “La revolución no será transmitida”, “Disparen a matar” de Carlos Azpúrua y “El pez que fuma” de Román Chalbaud. “Señor Presidente”, de Rómulo Guardia, no fue transmitida.
Pero si uno lograba resistir esa primera parte de Filven, la del rojorojismo, la del omnipresente Che, la del patria, socialismo o muerte, la del endogenismo puro, y llegaba a los rincones donde la literatura era tímida participante, a los stands de las editoriales que ofrecían novelas, cuentos y poesía, y sobre todo, al maravilloso stand de libros de ocasión, en una semana en la que el cielo de Caracas fue sólo azul, en la que el verde del Parque del Este hacía fácil reconciliarse con la ciudad, la III Feria Internacional del Libro de Venezuela bien valía la visita.
Claro, adaptándonos a la realidad nacional, a que ya en Caracas no llegan novedades literarias, ni siquiera en las Ferias Internacionales del Libro. A que en nuestro país estas ferias, revolucionarias o no, hoy sólo han quedado para encontrar libros viejos a precios de remate.
En Filven, además de cruzarme con varios amigos y disfrutar de una disertación sobre la Novela Policial, salí, entre otros títulos, con las memorias de Celia Cruz a 5 mil bolívares, los dos primeros tomos de la trilogía de Javier Marías a 30 mil bolívares, y Abril Rojo de Santiago Roncagliolo a 15 mil bolívares; no precisamente con un cargamento de novedades, pero sí con el bolsillo contento de haber gastado no más de 100 bolívares fuertes en buenos libros.

6 comentarios:

Mitchele Vidal dijo...

Adriana, te felicito por tus adquisiciones literarias a precios solidarios. Yo la verdad no me animé. De franelas, gorras y consignas rojas, estoy hasta el gorro, como dirían los españoles -ahora tan de moda-
Ese mismo día me fui al 2º cambalache que organizó RELECTURA y salí con "Dos mujeres en Praga" de Juan José Millás; "La mano del amo" de Tomás Eloy Martínez, varios libros de poesía y como bono extra, Alejandra se trajo 6 libros de cuentos. Por supuesto dejamos otros tantos libros que cambiaron de mano.

Un beso,

Adriana Villanueva dijo...

Yo no llegué al Cambalache de Relectura, Mitchele, después del primer Cambalache, tengo que repotenciar mi stock de libros a cambiar, pero a la FILVEN ni loca fui un sábado, en fin de semana eso es una locura.

Héctor dijo...

Querida amiga, bienvenida al mundo de los blogs. Eso de ser dueña de tu propio negocio (a pesar de las amenazas de la reforma) fue, por lo visto, una idea muy seductora. Con respecto a la feria fui en dos ocasiones: al bautizo de una novela de Jesús Nieves Montero y a saludar a una amiga que venía de Maracay. En esas dos ocasiones escuché por los parlantes invitaciones a estos foros: "La falacia imperialista de los derecos humanos" y "las invasiones nortemaericanas a "república Dominicana". Muy literario el asunto. Ah, y en ambos bostezaban dos o tres funcionarios vestidos de rojo como único público.

Adriana Villanueva dijo...

Nos cruzamos Héctor, llegué tarde al bautizo de Pies de barro de Jesús Nieves Montero. En cuanto a tener por fin negocio propio, sólo un blog para compartir con los panas mis artículos después de publicados, sigo contando con el tarantín en Ficción Breve para las locuras literarias.

Anónimo dijo...

Hola Piki,
Me hizo mucha gracia tu comentario...es verdad, lo único que en este país no es transmitido es lo que sabiamente critique a "YoYO el Supremo..."

Sin embargo, increíblemente llegamos a la salas de cine...es un mensaje que no complace pero que había que gritar, antes de que perdamos la poca libertad que nos queda...

Tu amigo de siempre.
Rómulo

Anónimo dijo...

Me encanta tu lucidez!
Yo echo los siguientes números.
Si Venezuela produce 2.000.000 de barriles diarios de petróleo a razón de 90 Dólares por barril, suman 180.000.000 de dólares diarios; somos 26.000.000 de venezolanos; si le damos un millón de dolares a cada venezolano, sólo con un día de petróleo nos sobrarían 154.ooo.ooo de dólares... repito con "un día de petróleo"....
Encantado en saludarte!
Mi web es www.luisignaciocarias.com