jueves, 11 de diciembre de 2008

A la sombra de sir Vidia


V.S.Naipaul, escritor hindú-anglo-trinitario premio Nobel  del año 2001, todavía no era “Sir” pero si una joven luminaria de la literatura inglesa cuando conoció al aspirante a escritor, Paul Theroux, en el año 1966.
 “¿Estás seguro de que quieres que lea tus cuentos? Soy un crítico brutal”, le dijo Naipaul al  muchacho norteamericano que le presentó un manuscrito. Theroux tomó el riesgo comenzando una intensa amistad que duraría tres décadas. Este primer encuentro se realizó en Uganda cuando Theroux, de 24 años,  daba clases de inglés en Kampala.  Naipaul, de 34 años, había ido al país africano a dar una charla literaria. Entre ellos se estableció una relación alumno-maestro que se igualaría diez años después -de escritor a escritor- cuando Theroux  logró lo que  su maestro, a pesar de su temprano prestigio literario, le costó tanto alcanzar: el éxito comercial.
 Naipaul solía mandarle a su pupilo cartas con consejos espirituales: “Siempre escribe con la verdad”, y consejos materiales: “Consigue una mujer rica, o una que gane bien, y dedícate a la escritura”. Theroux  siguió sus consejos: se mudó a Londres, dejó que su esposa Anne trabajara mientras él se ocupaba de los niños, y renunció a ganarse la vida de otra forma que no fuera como escritor. Sus cálculos eran sencillos: publicando un libro al año, escribiendo reseñas literarias, y con el sueldo de su mujer, lograría sobrevivir hasta ser  una pluma reconocida.
Siguiendo al Ecuador,  libro de crónicas de Mark Twain  donde narra sus experiencias en un viaje por tren, fue la brújula que le mostró el camino a Theroux del éxito.  Se le ocurrió  tomar un tren  de Londres a París, seguir a Estambul, cruzar la frontera de Afganistán, pasar por  India,  Birmania y Tailandia, hasta llegar a Japón, y durante el trayecto escribir un libro sobre su experiencia.  
Naipaul expresó entusiasmo ante la idea de su amigo, aunque Theroux asegura  haber sentido: “  algo de resentimiento en su voz por esta idea del viaje en tren que yo había concebido por pura desesperación”.
En 1974  fue publicado El gran bazar del ferrocarril,   estilo que  resultó para  Theroux  la gallina de los huevos de oro, gallina que, 33 años después, sigue dando ganancias con recuentos de sus viajes por América, China, el Mediterráneo, Inglaterra, África  y Oceanía.
La amistad entre Theroux y Naipaul  terminó en 1996, poco después de enviudar  sir Vidia. Ni siquiera hubo un cruce de palabras, Theroux se enteró de que su amistad con Naipaul había terminado  al encontrar una de sus novelas dedicada en su puño y letra al maestro en una venta de libros de segunda mano. “El inevitable revisionismo de la segunda esposa” deduce Theroux.  Sin explicación alguna, sir Vidia dejó de dirigirle la palabra. 
En 1998, cinco años antes de que  Naipaul  recibiera el Nobel, Theroux  publicó un recuento despechado sobre otro largo recorrido, La Sombra de Sir Vidia:  el viaje de  una amistad a través de 5 continentes,  amistad que inexplicablemente,  zozobró.
Publicado en Papel Literario en el año 2001.

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