jueves, 21 de mayo de 2009

La UCV no se amedrenta


Tras la reducción del 6 % del presupuesto a la Universidad Central, la comunidad ucevista convocó a una marcha rumbo al Ministerio de Educación Popular el miércoles 20 de mayo saliendo de la Plaza del Rectorado. El día anterior, con ese afán de amedrentar que caracteriza a algunos incondicionales del Gobierno, un carro fue quemado dentro de la misma Plaza del Rectorado, sufriendo también un mural de Oswaldo Vigas.Difícil creer que quienes cometieron semejante vandalismo sean ucevistas, parte de nuestro honor es que a la Ciudad Universitaria se le protege a toda costa. Pero ahí estaba el carro quemado, símbolo de la barbarie, de la ideología a la fuerza.
El carro incinerado no amedrentó a la comunidad universitaria que desde las 9 de la mañana se concentró con sus pintas y sus globos para insistir en el diálogo con el Ministro Popular para la Educación.

Los rumores estaban a la orden del día:  la última marcha que convocó la oposición, la del día del Trabajador, los marchistas no fueron recibidos precisamente con flores por la Guardia Nacional.  Esta vez los rumores tampoco eran infundados, quienes buscan inspirar el terror a la disidencia, dejaron un regalito en la entrada de la Plaza Venezuela: un camión cava que distribuía productos lácteos a los cafetines de la universidad,  saqueado y quemado en horas de la madrugada.
Y ahí quedó, como una muestra más de que la violencia política en Venezuela está guapa y apoyá.

Evitando intensidades me quedé en la salida de la Uu-ucv, sólo acompañé la marcha hasta el gimnasio cubierto porque tenía una presentación por terminar. Hoy leo en la prensa que hubo alarma cuando recién comenzada la marcha, se oyeron disparos desde el gimnasio. Ni me enteré. Tranquilaza me fui caminando justo donde un grupito de  jóvenes uniformados con las típicas franelas del Che, del PSUV y estrellas pasteles con los cinco picos de la revolución, le gritaban a los rezagados: "¡Ignorantes! ¡Pensionados!".
No se veían ni portadores de armas ni quema carros, tan sólo muchachones con ganas de meterle el dedo en el ojo a los escuálidos. En Noticiero Digital se les señaló como responsables de incendiar una buseta horas después.
Quise tomarles una foto,  accedieron simpáticos si me retrataba con ellos, pero en ese momento bajo los pasillos cubiertos, ya casi vacíos, fue activado un artefacto que no sé si sería explosivo, pero echó bastante humo. Unas muchachas que pasaban por ahí, tuvieron que salir corriendo. Ya era hora de regresar a casa.  
Hoy leyendo  la prensa me entero de que fueron tres vehículos los quemados: dos en las inmediaciones de las Tres Gracias y otro en la Plaza del Rectorado, y que la marcha ucevista, aunque llegó a su destino sin contratiempos, fue recibida con el desprecio y la sorna de quienes hoy ejercen el poder y se comportan de manera miserable  con quienes no estamos dispuestos a exclamar: "¡Ordene mi Comandante!"

2 comentarios:

Mitchele Vidal dijo...

INACEPTABLE.

Sin tu permiso publique dos de tus fotos en mi blog. Imágenes urbanas también rechaza esta otra muestra de violencia aupada desde el poder.

UN BESO,

Adriana Villanueva dijo...

Mis fotos son tus fotos, Mitchele, mientras más se divulgue la barbarie que amenaza la Ciudad Universitaria, mejor.