
El programa de Julia Child o bien no se pasó en Venezuela, o lo transmitían antes de que yo sintiera la necesidad de preparar un Beef Bourguignon, la vida de este fenómeno mediático para mí carecía de interés hasta que en una revista leí que entre las 10 mejores memorias recientemente publicadas estaba "My life in France".

Como abrebocas media docena de ostras portuguesas servidas con pain de seigle y beurre. A pesar de que Rouen es famoso por sus platos de canard (pato), Julia escoge el Sole Meunière como plato principal, acompañado por una botella de Poully-Fumé, y después del "Bon Apetit" del mesonero, con el primer bocado se le abre un universo de sabores: "Honey, we are not in Pasadena anymore".
Poco se cuenta en My life in France antes de ese epifánico Sole Meunière, mas allá que Julia McWilliams, nacida en 1912, era la mayor de tres hijos de una acomodada familia en Pasadena, California, que su mamá no tenía idea de cocinar porque siempre tuvo quien le cocinara, que su papá era ultraconservador, que Julia, liberal hasta la médula, se casó a los 34 años con Paul Child, a quien conoció cuando ambos trabajaban en Ceilán (Sri Lanka) durante la II Guerra Mundial, que pronto se dio cuenta que con el modesto sueldo de burócrata que tenía su marido, mejor aprendía a cocinar o se morían de hambre, y tomó unos cursos sencillos en Washington, DC, donde la pareja fijó residencia. Su ambicioso primer plato como esposa enamorada fue unos sesos al vino, también su primer fracaso.

Cuando la pareja se estableció en 1948 en el barrio latino en París, ya Julia tenía nociones básicas de cocina, eso sí, muy a la americana a punta de papas y gravy. Su verdadera pasión por la cocina nace al descubrir las posibilidades de los ingredientes que ofrecían los mercados franceses, en especial la mantequilla: en París, a pesar de la escasez de la posguerra, se conseguían decenas de diferentes tipos de mantequilla con los que se podía trabajar como un alquimista.
Julia canalizó su pasión por la cocina francesa recibiendo clases en la Escuela Cordon Bleu, donde debido a la antipatía que sentía por ella su directora, no le fue fácil conseguir diploma: "Nunca serás una gran cocinera, no te preocupes, les americains no se darán cuenta".


Este libraco de cocina que supera las 700 páginas e incontables reediciones, además de un segundo volumen de recetas de cocina francesa publicado en 1970, ya sin la colaboración de Bertholle, y su popular programa de televisión: "The french chef", transmitido entre 1963-1973; constituyeron la educación gastronómica de millones de norteamericanos. Una de ellas fue Julie Powell, otra recién casada pero de la primera década del 2000, quien para abatir la monótona vida de oficinista decide embarcarse en la aventura de preparar las más de 600 recetas publicadas en el libro de Julia Child, dándose como plazo un año, y escribir un blog sobre su experiencia.
Uniendo la vida y el amor por la buena comida de ambas Julias, Norah Ephron dirige y escribe: "Julie & Julia", historias paralelas protagonizada por Amy Adams en el papel de la oficinista residente de la planta alta de una pizzería en Queens, y Meryl Streep como la legendaria Julia Child.

Quién sabe cuando llegará la película a la cartelera venezolana, y si el libro de las memorias de Julia Child algún día llegará a nuestras escuálidas librerías. Mientras tanto nos queda el libro rojo de Armando Scanonne, y una idea que dejo al aire: ¿Quién se anima a preparar una a una las recetas del maestro de la cocina venezolana y narrar su experiencia en un blog?
4 comentarios:
Piki:
Ya que andas en esa nota, búscate "The Art of Eating", de M. F. K. Fisher, otra californiana con una experiencia similar, pero que no cocinó en TV. Tiene una prosa impresionante, y un humor impredecible.
Saludos salidos.
Gracias por el dato Andrés, lo voy a buscar por Amazon.
Qué interesante tu investigación, no me pude despegar hasta que se me acabó :-(
Julia Child, hija intelectual de los años 50s, década sistematizadora de todo para llevarlo a la producción en masa, contribuyó, junto a muchas otras cocineras "mediáticas" en todo el mundo, a estandarizar para el público en general, medidas y procedimentos "secretos" en la cocina.
Creo que ese es su verdadero mérito, recetas fool-proof.
Exitos Adriana.
me encanta!! me lo estoy devorando ahora! saludos!
marian!
www.churuymarian.com.ar
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