domingo, 19 de octubre de 2008

Kramer vs. Kramer 29 años después



Pertenezco a la primera generación para quien el divorcio no era un escándalo, y aunque no crecí en un hogar de padres divorciados, a partir de los años 70, familiares, amigos de mis papás y papás de mis amigos comenzaron a divorciarse como si fuera una epidemia, y lo que tan sólo una generación atrás era un estigma que se evitaba a cualquier costo, poco a poco se volvió usual. El otrora escándalo que representaba el fin de un matrimonio pasó a ser un simple chisme de salón.

Por eso sorprende que una película como Kramer Vs Kramer de Robert Benton, estrenada en 1979, cuando ya los divorcios eran bastante comunes, hoy parezca tan obsoleta.

La película ganadora de cinco premios Oscar de la Academia entre los que destacan mejor película, mejor actor a Dustin Hoffman, y mejor guión; basada en la novela de Avery Cortman, vista en 2008 logra sustentarse ante un espectador moderno sólo durante la primera parte del film, porque un padre workahólico a quien su mujer lo abandona sorpresivamente y se ve obligado a cuidar a su hijo de seis años, bien puede ser una historia contemporánea: Ted Kramer, joven publicista en ascenso, se le mueve el piso la noche que llega a su apartamento en Nueva York para encontrarse a su esposa Joanna (Meryl Streep) con las maletas hechas, después de pasar ocho años dedicados a ser esposa y madre, desea reencontrarse como persona. Para lograrlo, por lo menos por un tiempo, deja al pequeño Billy (Justin Henry) al cuidado de su padre.

Ese “por un tiempo” termina siendo más de un año en el que Ted pasa de ser un competente publicista a un abnegado papá, perdiendo su lucrativo trabajo en Madison Avenue pero ganando el amor de su niño.

Hasta ahí todo va bien, la conmovedora relación de un hijo y su padre aprendiendo a conocerse y a quererse con una espectacular ciudad de Nueva York como escenario; pero cuando Joanna regresa después de un año desaparecida, renovada, con un buen trabajo, exigiendo la custodia de Billy, comienzan los problemas, no sólo para Ted, sino también para el espectador moderno quien se ve obligado a presenciar los argumentos más absurdos que se han filmado en un una corte de justicia.

La película que en el año 1979 ganó el Oscar al mejor guión, hoy sería un decálogo de la incorrección política, en el caso del abogado que defiende el derecho de Ted a conservar a su hijo, trata de desprestigiar a Joanna asegurando que al conseguir trabajo, ya no se podrá ocupar de Billy como solía hacerlo. En el caso del abogado de Joanna, trata de desprestigiar a Ted precisamente por lo contrario: por haber puesto a su hijo como prioridad ante el trabajo. El rol de la mujer es sacrificarse como profesional, y el rol del hombre es ser proveedor.

El final también es fácil y complaciente, pero a pesar de ello, 29 años después de estrenada Kramer vs. Kramer, todavía es una satisfacción verla en televisión para descubrir a Meryl Streep comenzando su carrera, y a Dustin Hoffman en una época en la que un actor bajito y narizón, podía ser el galán mejor cotizado de Hollywood.

7 comentarios:

Elenilla :-) dijo...

¡Qué Gran Película! GRACIAS

Carlos dijo...

Me parece muy frío el comentario. Es una gran película, conmovedora y con valores, no como las tonteras de hoy en día....la redactora, me parece demasiado feminista.

Al final, lo único que rescata son los actores...sobretodo a Meryl Streep.

Qué fome comentario y vacío.

Adriana Villanueva dijo...

Gracias Elenilla y Carlos por sus lecturas, me encantó lo de que la redactora es "demasiado feminista", nadie me había descrito jamás de esa manera, apenas una humilde evitaintensidades.

gustavo dijo...

Quitémosle lo "demasiado feminista" y dejémoslo en "anacrónicamente feminista".

Y es que la película no ha perdido actualidad. Si no, ¿acaso ha perdido actualidad la famosa frase (tan socorrida por las mujeres) de "te dejo porque no me dejas decirte lo que pienso"?

Melania Pérez dijo...

la "autora" cómo se nota que no es madre, y estaban equivocados los de los premios "Oscar", por Dios, esa mujer no sabe del contextos

Melania Pérez dijo...

la que escribe no es madre, no sabe de cine ni de contextos, el título le queda muy grande a su "análisis", sólo el título me "atrapó"

Adriana Villanueva dijo...

Gracias por su comentario Melania, siempre es divertido recibir las visitas de intensas en Evitando Intensidades, hasta de las "sobrecomilladas".